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Sordera y fobia social intensa

31/10/2014 06:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La fobia social es un problema que debe ser tratado por un psiquiatra, pero cuando viene causada por un problema auditivo, la solución pasa únicamente por aceptar el problema y acudir a los especialistas que trabajan en centros auditivos

Durante muchos años, demasiados para mi gusto, atravesé una fobia social bastante intensa y muy angustiosa. La gente que escucha ese concepto, el de “fobia social”, suele pensar que no es más que un poco de timidez que se supera si le pones empeño, pero no es tan fácil en absoluto. Es una fobia complicada que produce claustrofobia, temblores, sudores fríos, mareos y ataques de pánico, y en absoluto se puede superar así como así, únicamente chasqueando los dedos. Ojalá, me habría ahorrado muchos problemas durante mi juventud y no habría sufrido tanto.

Lo peor es cuando la fobia social viene motivada por un problema físico. En mi caso, lo fue que nací con una sordera bastante predominante durante la infancia, y eso dificultó mucho la comunicación con los otros niños. Durante la adolescencia, el problema se agravó, y como mi familia no tenía dinero para permitirse audífonos de cierta calidad, poco a poco me fui volviendo más solitaria, más cerrada; y así hasta que directamente empezó a darme miedo tratar con otro ser humano. Por suerte, a mis dieciocho años tuvimos dinero suficiente como para comprarnos audífonos en Madrid, y mis padres buscaron precios de audífonos y tiendas de cierto renombre para poder llevarme a una de ellas.

Por suerte, a mis dieciocho años tuvimos dinero suficiente como para comprarnos audífonos en Madrid

Y así, mi problema físico empezó a solucionarse, pero no así el psicológico: seguía teniéndole miedo a tratar con otro ser humano, y después de dos años infructuosos intentando superarlo por mi cuenta, quise ir al psicólogo. Con terapia, esfuerzo y, claro está, muchas ganas, salí de todo aquello, y ahora tengo más ganas que nunca de socializar, de hablar con gente nueva y, lo más importante, de escuchar lo que tengan que decirme. Me da igual el tema de conversación, lo he pasado tan mal que cualquier cosa que me cuenten me va a sonar a poesía. Es lo normal, ¿no creen?


Sobre esta noticia

Autor:
Mario Uno (660 noticias)
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Tipo:
Opinión
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