×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×

CriticicMiembro desde: 06/07/17

Criticic

http://ctxt.es/

0
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    2.455.880
  • Publicadas
    1.967
  • Puntos
    0
Veces compartidas
288
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
Hace 6d

CTXT es un medio financiado, en gran parte, por sus lectores. Puedes colaborar con tu aportación aquí.

EL CALOR

Barcelona. Los taxistas están de huelga. Es una huelga extraña. Su inicio ha sido un tanto espontáneo, y está colapsando el centro de la ciudad. Los taxistas, en fin, han acampado. Por otra parte, el conflicto enfrenta a algo, el taxi, que no se sabe si es el siglo XX, y algo, las VTC ?licencias de Vehículo Turístico con Conductor?, que no se sabe si es el siglo XXI. Lo que da acojone. Puede ser, por tanto, una buena ocasión para ver el siglo XX y el XXI. Es, por otra parte, verano, y hace un calor que te podrías freír un huevo en la frente. En verano, se nos ha olvidado, es cuando se producían las revoluciones. Es cuando se produjo la americana y la francesa. En Barcelona, es cuando se iniciaron todas sus grandes revoluciones. El grueso de revueltas del siglo XIX, la de 1909 y la del 36, si bien esta fecha no fue idea suya. En verano, en fin, se produce una irritación contra el destino, justo cuando el clima pide lo contrario. El calor, al contrario que el frío, nos hace pensar en el destino, y tener ideas ocurrentes. El fuego, curiosamente, y según esto, pudo haberse inventado en pleno verano, cuando menos falta hacía. En verano, en fin, todo el mundo, en lo que parece ser un hecho planetario, piensa que la vida debería ser más ancha y larga. Salvo a mi hijo, que está tirado jugando con el telefonino.

- ¿Qué hacemos hoy?

- ¿Freírnos un huevo en la frente?

- No. Vamos a la huelga de taxistas.

- ¿Es un juego de la Play?

- Harás las fotos.

- Mola.

LA COMPETENCIA NOS HARÁ LIBRES

Paramos a desayunar mientras leo la información al respecto. Cortadete y Catalonian Vichy para el menda, mientras mi hijo se mete un bocata tan grande que un centímetro más y estaría en el MOMA. La cosa empezó en junio. El junio más frío en años. Ada Colau, como Presi de l'Àrea Metropolitana de Barcelona/AMB aprueba un Reglamento, en el que se limitan las actividades de Uber y Cabify. EN BCN hay unos 10.000 taxis ?que desaparecen, zas, cuando llueve y no llevas paraguas? y 1.200 licencias VTC, dice El País. La idea es reconducir esa proporción entre taxis y VTC, de 1/10 a 1/30. Vamos, dejar las licencias de VTC en BCN en unas 400. Para ello se recurriría a pedir una segunda licencia VTC. La CNMC y el Ministerio de Fomento recurrieron al TSJC. Posteriormente, un asesor de la NASA le explicó a Fomento que evitara chulear, en general, al sector transportes. Y al sector estibadores, ya puestos. Consecuentemente, Fomento se rajó. Pero la cosa legal tiró para adelante. Finalmente, hace escasos días, el TSJC falló en suspender cautelarmente el Reglamento, que debería ser de aplicación este agosto.

-Yo seré el reportero y tu el fotógrafo. El reportero va con cara de tonto y habla con la gente. El fotógrafo, a su vez, va con cara de estar de vuelta y tira fotos conspicuas.

- ¿Esta?

- No.

- ¿Esta?

- No.

- ¿Esta?

- Esa.

- Es la cara de cuando copio y me pillan. ¿Qué son fotos conspicuas? ¿Es legal?

MIRA QU? BONITA ES BARCELONA

Avanzamos hasta la zona cero del conflicto, atravesando BCN. Hay menos turistas que el año pasado. El bajón puede deberse al atentado del 17A. París, en los meses posteriores a un atentado parecido, bajó las reservas en un 25%. También puede deberse a la cosa del Procés. El gremio del ramo, procesista, viene a afirmar eso. El turismo, en fin, es un fenómeno Pop, esa cosa que hace canciones positivas y odia las negativas. La vida es, snif, puro Pop, o estás perdido. Hace, por otra parte, un calor terrible. Si un niño, en el trance de aprender a caminar, diera un traspiés y cayera al suelo, podría quedar estéril. La huelga a su vez, estalló ?la palabra puede ser esa? en medio de este calor. De manera bastante espontánea, en el momento en el que el TSJC emitió sus cautelares. Por la ciudad se vieron taxistas que, de pronto, paraban la carrera, salían del taxi y empezaban a jurar en arameo. La irritación dio forma a una huelga indefinida, y al estacionamiento masivo de taxis en Gran Vía, una calle ancha, con laterales y más larga que un día sin pan. Serdà, el genio que inventó BCN y, con ello, le salvó la vida, proyectó una ciudad sin plazas. Las plazas, serían espacios verdes en cada manzana, proyecto original que desapareció en 3, 2, 1. La ciudad estaría cruzada por dos grandes avenidas. La Diagonal, en forma diagonal, y la Gran Vía, más anchas de lo normal, si bien el resto de calles, para terror de la especulación, también eran muy anchas. La razón: Serdà ?aún no existía el metro?, pensaba que todo el mundo querría vivir cerca de una estación de tren, y que los trenes acabarían surcando las calles de BCN. Serdà, socialista y federalista, en la onda Pi i Margall ?es decir, antiautoritario y sexy?, proyectó también una ciudad sin barrios. Las clases sociales vivirían en el mismo bloque, a diferente altura, según la pasta. Eso obligaría a los niños rubios y morenos a jugar juntos. Y, con el tiempo, a tenerse empatía. Los socialismos, las ideas que convergían en afirmar que las personas no son mercancías, que sólo se vive una vez y que hay que vivir esa vida, y no sólo sobrevivirla, por lo que hay que repartir la riqueza y corregir la pobreza, fueron la pera. Todo acabó en los años 70, si uno se fija.

LA INVENCIÓN DEL FUTURO

En las Constituciones de 1945, tras la catástrofe, se firma una tregua, que aspira a ser definitiva, con los socialismos. El pacto pude ser este: se abandona la Revolución, pero en contrapartida el Estado asume el Bienestar, una serie de derechos sociales caros, e implementados vía IRPF. Todo acaba, aunque nadie lo supo, en los 70. Precisamente, con una revolución. Bueno, dos. La thatcherista y la reaganista. Básicamente, consisten en una vuelta a la liberación. Es decir, es una revolución lingüística, en la que palabras y efectos reaccionarios, como desregularización, como pérdida de derechos, reciben una palabra positiva. Liberación, al menos, mola más que que-te-den-por-XXXX-con-una-caña-rota. Liberación, como libertad, molan. A la bajada de tramos del IRPF se le llama por cierto disminución-de-presión-fiscal, y no no-se-distribuye-la-riqueza-ni-patrás. Al fin de la sanidad universal, copago. Al fin de la educación pública, libertad religiosa. Tiene guasa, pero desde los 70, la derecha tiene un lenguaje sexy, mientras que las izquierdas son aburridas. Palabras como libertad o modernización pertenecen a la derecha. Si se fijan, en cualquier conflicto laboral, esas son las palabras que lo enmarcan. Y que lo derrotan. Este conflicto del taxi es, de hecho, un conflicto entre libertad y modernización contra lo viejo, como siempre. Generalmente, en la vida, siempre pierde lo viejo. Aunque no lo sea. Aunque lo nuevo sea más viejo.

image

LA LIBERTAD Y LA MODERNIZACIÓN

Llegamos a la Gran Vía. Es espectacular. El centro de la calzada está ocupado por cientos de taxis. La única circulación es precaria, y en los laterales. Alrededor de los taxis, los taxistas tiran petardos, hablan, o juegan al poker. Hay una nutrida delegación de taxitas paquistaníes que brillan con luz propia en ese trance. Nota mental, nunca se jueguen la carrera al poker con un taxista paquistaní. Los taxistas hablan entre ellos, y con la ciudadanía de lo que les pasa. Es muy poco católico hablar del dinero que se gana. Lo hacen.

-Venga, a tirar fotos como un poseso.

-He visto unos cachorritos, si les hago fotos tu artículo triunfa.

-No queremos cahorritos, queremos taxistas tomando el palacio de invierno.

-Que no te enteras. Que triunfas.

Se trata de un/otro conflicto entre lo nuevo y lo viejo. Frente a mi está lo viejo. Un antiguo monopolio del transporte. La cosa consiste en comprar una licencia ?llegan hasta los 200.000 euros; hay alguien que las ha comprado incluso, por 300.000?. Esas licencias lo son todo. Son, incluso, la jubilación. Cuando un taxista se retira, va y la vende y, con eso y la pensión cutre de autónomo, vive el resto de sus días. Pero esa licencia excesiva también tiene su traducción diaria. Es otra casa que pagar. Son horas y horas pagándola al volante, junto a los impuestos y a la cosa Seguridad Social. Todo ?el trabajo, la vida, la jubilación?, recae en esa inversión. Frente a ella están las licencias VTC. Más baratas y sencillas. Menos reguladas. Suponen menos impuestos y, hasta hace poco, no obligaban nítidamente a pagar autónomos. Son la libertad y la modernización. Ofrecen una tarifa barata. Muy barata. Y una precarización del salario, que en esta ocasión no dispone de la esclavitud económica de pagar una licencia, pero tampoco de la posibilidad de venderla en la vejez e irse a Florida, sea lo que sea Florida en Europa. El problema tiene difícil solución. Por una parte, un oficio del siglo XX, sustentado en una licencia absurda, cara y sometida a burbuja. Si el taxi se ve amenazado por los vehículos VTC, es probable que esa licencia baje de precio, por lo que su venta, al final de la vida laboral, no compensará su compra. Por otra parte, están las VTC, sumamente desregularizadas ?eso es el siglo XXI?, sin garantías laborales, precarias. Vinieron al mundo en el biotopo, en fin, cuando Zapatero tiró la toalla y desregularizó a diestro y siniestro y limó el bienestar, no te digo más. Posiblemente, por tanto, son un símbolo de los tiempos.

LA PRECARIZACIÓN

Un taxista me explica que las demandas del taxi son cuatro. La transferencia de las competencias de la cosa a las Comunidades Autónomas, cambios en la ley del transporte, limitar desde ya las licencias VTC y una web que las controle. Otro me dice que el tema no tiene solución. Que son las licencias del taxi. Estaban sometidas a una lógica, si se cambia esa lógica ?la lógica, por otra parte, de la estafa piramidal, diría?, todo se va al garete. "Tiene que haber una solución. O esto se regula como Dios, o debe de haber una contrapartida económica para comprar las licencias. Que alguien nos la pague, y hacemos un reset, y que venga lo que sea con los taxis y los VTC". Una mujer taxista me explica que, entre pitos y flautas, se pela 12 horas al taxi. Su marido, las otras 12. "Nos vemos como en Buckingham, en el cambio de guardia. Y cuando nos vemos, hablamos del taxi. Esto no es vida". Otra taxista: "vivimos de lo que ganamos, y estos días no ganamos nada. Nos hemos quedado sin vacaciones y con más horas de taxi". Un niño me da la barrila con que ha tirado una foto a unos cachortitos de perro que había por ahí.

EL FUTURO

Terraza cutre. Mi hijo va por la segunda botella de agua. Hace un calor que etc.

-¿Somos ricos o pobres?

-Somos normales. Incluso tenemos una Play.

Intento explicarle a mi hijo la precarización. Que la libertad es desregularizarlo todo, salvo en los tramos económicos, que es donde se produce la ausencia de libertad. Que los taxistas no trabajan 12 horas porqué así lo decide su libertad. Que los chicos y chicas VTC no cobran lo que cobran porque es su libertad la que decide. Que este conflicto durará mucho, pues es un conflicto entre regularización y desregularización. Y que la regularización perdió, ya en los 70. Lo que queda de regulación, serán feroces batallas. Esta, finalizará en breve ?en el momento en el que pensaba en esto, no se sabía que la huelga sería desconvocada en breve, pero que volvería, con fuerza, en septiembre?, que el Gobierno ha prometido medidas a los taxistas que no podrá cumplir, pues la CNMV las recurrirá. Que esto no acabará bien, en septiembre. Que todo lo que puede ser precarizado, deberá, por fuerza ser precarizado. Que el pacto de 1945 no existe, y que eso es la libertad, lo moderno, mientras que las personas somos lo antiguo. Que, desde que empecé a trabajar, hace años, mi libertad ha disminuido. Finalmente, no le explico nada. Pago la cuenta y le enseño el cambio.

-Mira lo que nos queda. Uno... Dos... Tres euros y pico. Y aún tenemos que comprar el pan.

-No me restriegues tu dinero ?Dice, el muy mamón.

----------------------------------------

Fotos por Joan Martínez

Más recientes de Criticic

Sobre las mercancías (II). Sobre la inocencia

CTXT es un medio financiado, en gran parte, por sus lectores. Puedes colaborar con tu aportación aquí. Ya no fabricamos mercancías. Somos la mercancía. Eso lo cambia todo. Cambia hasta el alma. Estoy en una terraza, junto a otras mercancías. En la mesa de al lado hay dos personas Hace 2d

Una supercopa con resaca para Simeone o Lopetegui

CTXT es un medio financiado, en gran parte, por sus lectores. Puedes colaborar con tu aportación aquí. No es el título más importante de la temporada. Seguro que los dos equipos lo cambiarían por cualquiera de los otros que disputarán en los próximos meses Hace 3d

Pluralismo religioso y escuela laica

CTXT es un medio financiado, en gran parte, por sus lectores. Puedes colaborar con tu aportación aquí. El patio está revuelto, incluso en vacaciones. Desgraciadamente no se puede decir que sorprenda, pues son por todos conocidos los personajes que se dedican a caldear el ambiente Hace 3d

Es muy sencillo: educar en derechos humanos

CTXT es un medio financiado, en gran parte, por sus lectores. Puedes colaborar con tu aportación aquí Hace 3d

La exportación de patentes en España, por debajo de la media de la zona Euro

Espacio realizado con la colaboración del Observatorio Social de "la Caixa". La inversión en investigación e innovación no solo supone múltiples beneficios para los países en términos de competitividad o valor añadido en los distintos ámbitos del modelo productivo Hace 3d

Mostrando: 1-5 de 1.966