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James Hobley, el bailarín autista, desafía ciertos principios de la ciencia médica y el estereotipo del autista

03/05/2013 08:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La imagen y el arte de James Hobley dista mucho de los autistas del cine o de la literatura. También de los de la ciencia médica. ¿Es Hobley un autista diferente?

James Hobley es un joven bailarín, nacido en Inglaterra y conocido desde el año 2011 en que se presentó en el programa Britain’s Got Talent.

Aunque su talento ya había sido apreciado en una audición de Sky One’s Got To Dance y en el documental “Autismo, Disco y yo” realizado por la BBC.

James nació en la ciudad costera de Redcar (Teesside), fue uno de los gemelos en la familia Hobley, al que diagnosticaron autismo. Su hermano George también es autista. Antes de empezar con la danza James no sabía leer ni escribir. A los 8 años aprendió a bailar y desde entonces su mundo cambió para siempre. James descubrió el ballet cuando su madre le llevó a una exhibición en su pueblo natal.

El baile se convirtió en su gran pasión y encontró en la música una manera de expresarse, y comunicarse, de hacer amigos y admiradores. Su mayor deseo era convertirse en un bailarín de ballet y trabajar para una gran empresa cuando se hiciera mayor.

James comenzó su aprendizaje como bailarín, sus ensayos ante salas con grandes espejos y barras. Estos fueron los escenarios de su lucha con el equilibrio físico y mental. En seguida le llamaron para un concurso de danza infantil. Tenía ocho años y empezaba una carrera fascinante que le llevó a participar en competiciones y concursos, exhibiciones, galas benéficas, ganó muchos premios y trofeos, que eran el reconocimiento de su esfuerzo en el mundo del ballet.

Su éxito fue filmado como parte de un documental televisivo de la tercera cadena de la BBC, titulado “El Autismo, Disco y Yo”.

En diciembre de 2009, Hobley actuó en una exhibición para Sky One’s Got To Dance, pero los organizadores decidieron no mostrar su audición en televisión.

Su gran oportunidad llegaría en el año 2011, cuando presentó una solicitud para ser aceptado en la exhibición de Britain’s Got Talent, que fue aceptada por los organizadores y los productores. Su actuación fue transmitida el sábado 7 de mayo de 2011, recibió elogios de los jueces e incluso afirmaron que su interpretación era “inspiradora”. En última instancia, obtuvo un gran éxito en la etapa final de la audición e incluso entró en las semifinales, lo cual fue muy bueno porque llegó a la final gracias a los votos de los televidentes.

Aunque no ganara el concurso, se clasificó en octavo lugar y recibió ofertas de becas de varias escuelas de ballet.

Pero año y medio después James Hobley recibió una beca de más de 100.-000 libras para estudiar en la escuela de ballet que eligiera.

Así que al que le conocen como la estrella autista de “Britain’s Got Talent (BGT)” (Gran Bretaña Posee Talento), se preparó para su primera gira de dos semanas que empezó en “The Hammond School” cerca de Chester.

James dijo que estaba contento de empezar el camino hacia el estrellato como bailarín de ballet porque creía que era la forma de ayudar a otros autistas menos afortunados que él.

Sus padres Sheila y Andy, estaban un poco tristes porque James había rechazado una primera beca por 25.000 libras.

Cuando se estaba preparando todo James recibió una carta en la que se le comunicaba que había ganado el primer premio de los “The Dance and Drama Awards (DaDA), otorgados por el Consejo de Habilidades en el Aprendizaje y Aptitudes (The Learning and Skills Council). Su madre comentó: “Para mi James ha estado brillante en todas sus apariciones en público y ha demostrado un gran talento y condiciones físicas y mentales, pero no creía que se fueran a fijar en él”.

James, cuyo héroe como bailarín era el ruso Rudolph Nureyev, se entrenó con Anita Brown del estudio de “Eston’s One Step” y la Escuela de Ballet Thompson en Guisborough. Su madre desearía que ingresara en una escuela de ballet y luego hiciera una carrera como estrella individual, “como Nureyev”. Y después que funde su propia escuela.

Quiere ayudar a su hermano mayor Alex y a su gemelo George, los cuales tienen también autismo.

La Escuela Hammond a la cual pertenece James es uno de los mejores centros del Departamento de Educación. Varios finalistas de concursos estelares de la BBC se han formado allí.

El congreso del autismo en San Sebastian ofrece pautas para detectar el autismo a temprana edad o de los bebés

Sarah Durrant, la directora de la escuela de danza y música dice que todos allí celebraron su éxito cuando brilló en BGT.

Los médicos son ahora unánimes al decir que cuanto antes se detecten señales de autismo en el bebe, mejor. Esperar y ver es un error grave

La información básica que se recomienda es saber desde muy pronto si el niño es autista. Ver si se observa algún retraso en el niño respecto a su edad. La Dra. Rebecca Landa, directora del Centro para el Autismo del Instituto Kennedy Krieger en Baltimore, dice que los padres tienen que estar preparados para identificar las señales de advertencia de los retrasos de comunicación o síntomas del espectro autista (ASD), u otros:

Aunque el autismo a menudo no se diagnostica hasta la edad de tres años, algunos niños comienzan a mostrar signos de retraso en el desarrollo antes de cumplir un año de edad. Si bien no todos los lactantes y niños pequeños con retrasos mentales los expertos apuntan a la detección temprana de estos síntomas como la clave para la capitalización de diagnóstico e intervención temprana, que se cree para mejorar los resultados del desarrollo.

Por ejemplo el Dr. Joseph Piven en el Congreso Internacional del autismo de San Sebastian ha hecho incapié en que el autismo es un problema del desarrollo a edades tempranas. Ha demostrado que el cerebro de los niños que más tarde tendrán autismo muestra cambios cruciales a los pocos meses de vida. Por ejemplo después de los seis meses hay cambios radicales en el cerebro de los niños que luego desarrollarán autismo.

Eso quiere decir que si se mira el cerebro a los seis meses se llega a conclusiones diferentes que si se mira a los doce meses. Hay que contemplar al autismo como un problema de desarrollo a edades muy tempranas, cuando los síntomas del mal están empezando a manifestarse porque a los 36 meses, el autismo está ya más establecido en el cerebro y en las conductas. Hay mucha menos variación y plasticidad. Aunque todavía hay potencial pero no tanto como en los primeros meses.

Cuantos más datos tengamos sobre como identificar riesgos tempranos de seis a nueve meses, más indicaciones podemos dar los médicos a las familias del bebé. Ofrecer terapias de comportamiento o psicológicas más tempranas es lo mejor. Los padres tienen que basarse en las conclusiones de la ciencia aunque lo que estén pensando hacer les parezca la mejor idea.

"Queremos animar a los padres a ser buenos observadores del desarrollo de sus hijos, para que puedan ver los primeros indicadores de retraso en la comunicación de un bebé, social y habilidades motoras", dice la Dra. Landa, quien también advierte que algunos niños que desarrollan ASD (el espectro autista) muestran síntomas hasta después del segundo año o el retroceso después de parecer su desarrollo normal.

Durante la última década, la Dra. Landa ha seguido la pista de los hermanos menores de niños con autismo para identificar señales de alerta de la enfermedad en su forma más primitiva. Su investigación ha demostrado que el diagnóstico es posible en algunos niños tan jóvenes como de 14 meses y provocó el desarrollo de los modelos tempranos de intervención que se han demostrado para mejorar los resultados para los niños que muestran signos de ASD de tan sólo uno y dos años de edad.

La Dra. Landa recomienda que los padres al jugar con sus bebés (6-12 meses), busquen las señales que se relacionan con el diagnóstico después consultar al pediatra. Son trastornos claros de la comunicación.

-Rara vez sonríen a sus cuidadores

-Rara vez trata de imitar los sonidos y los movimientos que los demás hacen, como sonreír y reír, durante los intercambios sociales simples

-Balbuceo retrasado o poco frecuente.

-No responde a su nombre ni hace seña alguna de comprensión de 6 - 12 meses

-No muestra gestos para comunicar a los 10 meses

-Contacto visual pobre

-No busca la atención de su madre nunca.

-Endurece repetidamente los brazos, manos, piernas o muestra movimientos corporales extraños, tales como rotación de las manos en las muñecas, posturas raras o de otros comportamientos repetitivos

-No alza los brazos hacia su madre cuando llega a recogerlo o en brazos.

-Retrasos en el desarrollo motor, incluyendo dificultad en darse vueltas, empujando hacia arriba y se arrastra

"Si los padres sospechan que algo está mal con el desarrollo de sus hijos, o que su hijo está perdiendo habilidades, deben hablar con su pediatra o con otro experto en el desarrollo, " dice la Dra. Landa. "No adoptar una perspectiva de" esperar y ver“. Queremos identificar los retrasos en el desarrollo temprano de manera que la intervención pueda comenzar cuando los cerebros de los niños sean más maleables y sigan desarrollándose".


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