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Carpe Diem

01/07/2019 11:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Esta locución latina fue acuñada por el poeta romano Horacio: “Carpe diem, quam minimum credula postero.” Aprovecha el día, no confíes en el mañana

Lo que para muchos parece que cada día está más claro es que sólo existe el presente, pasado y futuro no son nada, carecen de espacio real. Es más, podemos arriesgarnos a confirmar que el pasado nunca existió. Es sólo electricidad en nuestros cerebros, y la importancia que le damos es determinada por nuestra percepción personal. Quizás simplemente para justificar esa serie inevitable de elecciones que tomamos continuamente en el presente, y convencernos así de la realidad que nos toca vivir. El problema tal vez venga derivado de cómo hemos aprendido desde nuestra infancia a experimentar el eterno presente. Porque siempre y solamente vivimos un presente.

Si aceptamos esto, es fácil entonces comprender que vivimos nuestro presente de una manera determinada por lo que creemos que nos ha pasado antes. Y esto a lo que nos lleva es a hacer de todo menos vivir el tiempo presente de forma plenamente consciente, perdiéndonos con ello el puro disfrute de la existencia única que tenemos, la presente, llenándonos de multitud de trabajo mental innecesario y agotador. Antonio Blay ya hablaba de esto en su curso básico de autorrealización del ser.

Resulta realmente mucho más fácil experimentar el presente como consecuencia lógica de lo que ocurrió en el pasado. Así hemos entendido siempre la perspectiva lineal del tiempo. Es más, por eso algunas veces percibimos cierta actitud nostálgica, o tenemos la sensación de que el tiempo pasado fue mejor. Llegamos en esas ocasiones, incluso a experimentar un sentimiento de pérdida, de anhelo, de desesperanza.

Algunos creen a ciencia cierta que el futuro depende de ellos mismos y de la actitud que tienen hoy, entendiendo que el pasado pasó. Porque ha dejado una huella en sus vidas que es palpable, uniones sentimentales, hijos, estudios, trabajos, hipotecas, heridas. Lógicamente, si todo esto existe en este presente, se supone que toda causa tiene un efecto. Evidentemente, resulta bastante difícil concebir la idea de que estos efectos presentes no sean manifestaciones consecuentes de días anteriores, sino expresiones de una actitud y mentalidad actuales. Pero quienes viven esto como algo real, presente y desligado de cualquier pasado, viven con menos frustradas que los que se aferran a ese inexistente pasado, y están menos condicionados que el resto respecto a lo que esperan del futuro. Resulta complicado crear un devenir prometedor y estimulante si hay una atadura al pasado.

Todo es cuestión de cómo se perciben las cosas

Entonces, la pregunta capital es, ¿qué es lo que existe en realidad? Hay un reducido grupo de personas que entiende los efectos en sus vidas de acciones pasadas. Consecuencias derivadas de algo que ya no existe, y eligen percibirlos de una forma nueva, nunca en función del tiempo que ya no es. Esta forma de ver el presente aporta nuevas actitudes en todos los campos y facetas de la vida. Provoca nuevos procesos mentales, sin duda más actualizados, menos sujetos a limitaciones anticuadas, ofrece soluciones mucho más creativas y productivas. Este grupo de gente, experimenta la vida de forma más libre, más feliz, y es capaz de modelar mucho más fácilmente cualquier efectos derivado de otro tiempo e incluso eliminarlos en la medida de lo posible.

Todo es cuestión de cómo se perciben las cosas. La voluntad está por encima de las circunstancias siempre. Es nuestra opción elegir vivir condicionados por el pasado o no.

Aprendemos una serie de conductas y procesos mentales, que usamos a lo largo de nuestra vida como herramientas para movernos por el mundo. Pero, somos nosotros los que decidimos si seguirlos o seguir evolucionando, es nuestra responsabilidad tomar conciencia de nuestra propia manera de entender el mundo.

Cuando observamos las cosas que nos rodean, personas, objetos, la naturaleza, en realidad lo que estamos haciendo es percibir el pasado. Porque obtenemos una información a través de los ojos con los que miramos, usando la información que ya tenemos registrada en nuestra memoria. Estamos continuamente influenciando el presente con esa idea pasada que ya tenemos de él.

Esto puede resultar inquietante, pero explica ciertos comportamientos. Tal vez merezca la pena valorarlo y descubrir por nosotros mismos qué utilidad tiene aplicar todo esto en nuestras vidas.


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Aicrag (255 noticias)
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