Ecuador desarrolla, con asistencia cubana, un programa de detección temprana de deficiencias auditivas que permite recuperar audición y lenguaje en un alto porcentaje de casos agudos, a un costo de más de siete millones de dólares. El programa, que se ejecuta desde 2010, mediante acuerdo entre la Vicepresidencia de Ecuador y el Instituto de Neurociencias de la isla caribeña, contempla un diagnóstico y detección de problemas auditivos en recién nacidos y adultos mayores, y su tratamiento. Para ello cuentan con 696 aparatos de alta tecnología instalados en casas de salud pública de las 24 provincias del país, para cuyo manejo fueron capacitados casi mil especialistas médicos, fonoaudiólogos y terapistas del lenguaje por una brigada cubana. En casos de pérdida auditiva los pacientes reciben una prótesis auditiva, o un implante cloclear si los casos son más agudas. Hasta el momento, según el ministerio de Salud de Ecuador, se han evaluado a 50 mil pacientes y se espera llegar a 300 mil hasta fines de este año. El costo para el Estado ecuatoriano llega hasta el momento a los siete millones de dólares y el aporte de Cuba es la tecnología del Instituto de Neurociencias de ese país. “Nosotros estamos aportando la propiedad intelectual, el conocimiento de nuestro centro”, dijo en diálogo con periodistas, María del Carmen Hernández, de esa entidad, que tiene más de 30 años de investigación. “Cuba aporta a Ecuador un programa de salud para la detección temprana de las capacidad auditivas del que carecía”, enfatizó. Agregó que el Instituto de Neurociencias de Cuba entró a trabajar en Ecuador después de la detección de discapacidades que se realizó dentro del programa “Manuela Espejo” que en principio también se ejecutó con cooperación de la isla caribeña. Indicó que los niños que tienen problemas auditivos no desarrollan su capacidad intelectual, su lenguaje y enfrentan dificultades de relación social. Desde el punto de vista médico ocurren cambios en el funcionamiento de determinadas zonas cerebro, como un desarrollo mayor del área visual y táctil, con lo que compensa su deficiencia auditiva. Si ese problema no se detecta sino pasado algunos años, el cerebro del niño ya no desarrolla su capacidad de lenguaje y no puede incorporarse a la sociedad y no puede estudiar, advirtió. El programa de pesquisaje auditivo funciona en Cuba desde 1983 y el Instituto de Neurociencias tiene subsidiarias en México y España.
Autor: Internacionales (44074 noticias)
Fuente:
Visitas de esta noticia: 231
Tipo: Reportaje
Esta noticia se publica con licencia: Copyright autor